Tontos




Palabras anegadas al consciente del subconsciente tiran de la cuerda hasta rajarse las manos.
Aviones que volaron sin tu compañía hoy se estrellan reivindicativos de tu ausencia.
La casa en ruinas. Tu risa en llanto. Mi orgullo herido.

Todo lo que aparentemente se ve, está empañado.
Y mil veces prefiero la pared y la espada, a tu dedo índice señalándome sin punto de apoyo.


Poco sé de unos locos que se escaparon del manicomio para ingresar en un sanatorio.
Y de una cura malcurada contra el cáncer.

Pero qué cura, 
qué cura... 
Si ya nada es locura.

Me he prometido que voy a olvidarte, aunque luego te busque, te piense, te escriba y me masturbe. 
Odiaré aún más los atardeceres y las promesas que parían. 
Te tiraré con ellas por un puente y miraré la caída desde arriba.
Haceos aguadillas y ahogaos mutuamente.

También me he prometido salvarte, porque yo soy así, porque quiero salvarme, mi vida.
Pero el pretexto que se sirva de otra cosa. Que se sirva otra copa y brinde por nosotros. 
Por los que nunca serán felices porque se besan con las manos queriéndolo hacer con los labios.

Te prometo que traía un montón de palabras bonitas envueltas con cintas de flores pero mira, mejor se las regalo a otro. 
Que no estoy de amor en este momento. 
Y las promesas tampoco son lo mío.

Yo lo siento, lo siento tanto que te escribo.
Lo siento tanto que te siento y me siento y nos digo lo que ya nos hemos dicho. 

Que es muy difícil, casi rozando la imposibilidad, que tú me quieras.
   
Que es muy de tontos querer a quien no quiere ser querido.
pero más de tontos es quererse sin querer.