Nieva despacio


Nieva despacio
y pienso que pudimos haber sido una y mil veces.
Pudimos haberlo sido todo.


Pudimos
pero no quisimos,
ni nos quisimos lo suficiente.


Lo extraño -que no bonito- de la contradicción, 
es sabernos nuestros mientras somos de otros. 
Dejar para antes de ayer lo que no podemos ser pasado mañana.

No necesito que me entiendas, con que me quieras ya lo haces bien.

Tú sabes que esa mentirijilla se inventó al otro lado del mundo,
luego dio su propia vuelta sobre él y llegó a nosotros para no creérnosla.


El miedo es la asignatura de Septiembre,
nuestro amor once meses tóxicos del año.
Y aunque debería sobrar,
siempre falta
y nunca basta.


Nieva despacio,
y estoy a una canción de parar todos los relojes del mundo


Nieva despacio,
y tú no estás para ser las mil veces más que nos faltaron.