Ya no te quiero




Ya no te quiero, 
olvidé quererte como solía hacerlo, 
como el puño que coge arena 
y la aprieta tan fuerte, 
que se le escapa de entre los dedos. 
Tenía tanto amor que sobraba, 
que no importaba derramarlo. 

Olvidé las palabras que nos decíamos, 
las promesas que migraron con las aves 
y el cambio de estación 
hacia un lugar donde ya no parece importar 
que fuera tu sonrisa 
la que un día movía el mundo,
y los atardeceres 
el comienzo de algo bonito. 

He olvidado más cosas 
de las que me gustaría recordar. 
He olvidado la manera 
en la que me susurrabas al oído 
la última canción antes de dormir. 
Y me entristece 
demasiado.
De una manera en la que me da miedo 
intentar acordarme de ti, 
viajarte, 
y no poderme traer nada 
de vuelta conmigo. 
De la manera en que sabes 
que no existe nada 
que pueda acabar contigo 
si hay recuerdos que mueren. 

Que pensarte y no sentirte suena 
a sucio
a traición
a infiel 
y a copa de vino rota. 
Que te odiaría por ello 
si eso ocurriera, 
si fueras tú el títere 
de este circo de ilusiones esfumadas. 

Que yo no te piense, 
que tú no me olvides…