Guerra fría de corazones





Nos encontramos en plena guerra fría de corazones. 
La batalla campal se desarrolla en las trincheras de la indiferencia 
y las tensiones en las fronteras se hacen cada vez más evidentes. 

Al frente se encuentran las dos partes contrincantes que luchan por un amor imposible. 
Sus armas son el más absoluto silencio y están a la espera del primer movimiento del otro. 
Una lucha en vano perdida por cualquiera de los dos ejércitos y ganada por el maldito orgullo, 
o en lo que en términos realistas también podría llamarse “retirada a tiempo” para intentar no morir de amor. 

Si hay un intento de rescate por parte de las tropas de la razón, 
se les mantendrá informados.
 

Informe enviado desde la retaguardia, 
cercana a una base militar, 
la cual ondea una bandera al viento que dice: 


 “Me enfado con el enemigo porque no me importa y me importa por enfadarme.